El agua salada también se termina.
Las cartas del tarot han zurcido nuestro destino
Destinados a morir
Morir lejos el uno del otro.
Por un momento pensé que me volvería loca, siendo esposa de un suicida.
Me has pujado tanto que ya no quiero tener fuerzas para quedarme.
No había escrito sobre ti hace tanto.
Y no había escrito porque intruseaste mis letras
Y con ello murió mi confianza.
No había escrito hace tanto y ahora que lo hago
Es para declarar el fin.
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