Cuál es esta frecuencia inclasificable con la que se mueven mis átomos Se ha vuelto una atmósfera de hielo por sobre mi garganta a todo esto que se le llama cabeza Granizos y tomentas.
En mi boca un arenal que me exije otro cigarro El humo vaporisa por un tiempo está estrella Que vibra, se queja y muere en mi columna No puedo dormir Hace tiempo que solo hay noches Noches estrelladas dentro de mi.
Pueden suceder tantas declaraciones en una hora Hablar de cosas que se pronuncian en la mente aveces se vuelve rutinario La prediccion de lo que supone Y hay algunas posiciones Granitos que se me cuelan en el oído Me quedo con las pailas apunados Dentro de mi Hay un hervidor Corroyendo el sarro de mis fracasos y desgracias Volatizando mis últimas y escondidas ganas del fondo No debería esperar que me sigas Solo soy yo cuestionando mis desisiones.
Despertar blandito, con la cara hinchada y el hosico hediondo. Quisiera nunca más toparme con esta sensación asquerolia de despertar, abrir los ojos, sentir el sueño, pensar en el día, la hora y el que hacer, nada tiene sentido.